viernes, marzo 03, 2006

El canon que se nos avecina

Toda la blogosfera y, en general, todos los usuarios de internet que saben algo del tema se muestran muy preocupados por la futura ley de propiedad intelectual, redactada al dictado de la $SGAE.
En ella se establece el canon finalmente como impuesto (antes era un pacto entre dos asociaciones: $SGAE y Asimelec) y se establece una subida en su cuantia. Así mismo, y como la gran contradicción de la ley, se permite el uso de sistemas anticopia, esto es, te cobro por si copias pero no te dejo copiar.
Además, se amplia el canon a otro tipo de dispositivos como reproductores mp3, discos duros, grabadoras de CD/DVD, escáneres (!!!) y se estima que dentro de poco también se pague por el aire, puesto que sirve para transmitir sonido que podría ser música de los asociados a esta entidad mafiosa.
Lo peor de todo es que todos los partidos se han puesto de acuerdo para llevar adelante la ley y el ciudadano sigue sin enterarse de qué va el tema y, por supuesto, sin hacer nada por evitarlo.
Como suele suceder últimamente, asistimos a la corrupción del espiritu de la democracia, donde debería hacerse una ley cuando lo sociedad lo pide y no adecuar la sociedad a una ley, sobre todo si es para favorecer a un grupo de privilegiados.
La ley ya ha sido aprobada en la comisión de "cultura" del Congreso de los Diputados, y ahora espera ser debatida en el Pleno.
Me parece que voy a empezar a buscar tiendas de venta de CD por internet, puede que sean más caros pero estos ladrones no se quedarán con mi dinero.

3 comentarios:

fenrique dijo...

también se dice que el cannon se va a aplicar en los telefonos moviles. Me parece excesivo. Que hagan discos buenos, que verán como venden!

saludos

manbegue dijo...

Por lo que te he podido leer en post anteriores, he llegado a la conclusión de que estos de la SGAE son unos de tus mayores obsesiones. Y con razón, la verdad es que se están pasando ya "de castaño oscuro"

dhouard dijo...

La verdad es que me obsesiona todo aquello que se esté quedando con mi dinero y que, además, no pueda hacer nada o casi nada para evitarlo.